¿Por qué todas vais tan monas al gimnasio y yo parezco Lena Dunham?

Gimnasioseptiembre

Primero fueron los desfiles, luego el street style que embarullaba los accesos a los mismos y ahora los gimnasios de medio mundo. ¿Acaso se está repoblando el planeta con pibonazos y no me ha llegado la circular con el aviso?

Hace ya meses que en mi timeline de Instagram [cada uno toma el pulso a la sociedad con las herramientas de su tiempo] vengo percibiendo cómo el furor atlético es ya una pandemia occidental. Muy sexy, eso sí.

Un gran porcentaje de las féminas a las que sigo aparece en sus fotos del gimnasio como si acabase de salir de una sesión de fotos para una revista de moda. No les falta detalle: sujetadores deportivos, camisetas ajustadas de secado rápido, leggings palazzo, zapatillas de última generación con calcetín tobillero y, por supuesto, alguna aplicación con la que registrar cada paso y caloría quemada. Para estar bella, dicen, hay que sufrir. Al parecer, este es un dicho que no se ha extraído de mi instagrámica realidad.

El caso es que me he pasado el verano viendo esas imágenes en bucle. Pensando que con un poco de esfuerzo y sin una gota de sudor podría formar parte del selecto club del que provienen todas esas ninfas fibradas. Así que el primero de septiembre, como niño que vuelve al colegio, me enfundé los leggings, la camiseta y las zapatillas, con todo el ánimo del mundo (adjunto imagen, al principio de este post, como prueba del desaguisado).

Hasta que me crucé con el espejo del ascensor… La imagen que reflejaba tenía más que ver con el señor Potato meets Michelin que con las divas del Internet. De hecho, sin ahondar demasiado en el asunto, podría describir mi aspecto como el de un Frankenstein zurcido con chistorras y muffin tops. Y la duda me asaltó: ¿Por qué demonios vais todas tan monas al gimnasio y yo parezo Lena Dunham?

No he sido capaz de llegar a una conclusión, pero estoy trabajando muy fuerte por cambiar las tornas. Ahora bien, que conste en acta: mis visitas al gimnasio ni son sexies, ni voy monísima, ni sonrío sin parar. He descubierto, en cambio, que sudo como si lo fuesen a prohibir. Feliz entrada de curso.

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3 comentarios en “¿Por qué todas vais tan monas al gimnasio y yo parezco Lena Dunham?

  1. Yo no puedo ni hacerme una foto en la playa en una toalla sin gota de arena, llena de complementos in, con un bikini fashion, sombrero trendy, gafas cool y recogido glamouroso, normalmente voy rebozada en arena, con el pelo pegado a la cabeza, roja como un tomate y recostada en una posición en la que ninguna parte de mi cuerpo toque a otra para no morir abrasada

  2. Totalmente de acuerdo con tu articulo, salgo de clase de spinning roja como un tomate, chorreando en sudor y el pelo fatal…..viva la naturalidad!!!!

  3. PALOMA, como puedes comparar tu cuerpo de esa manera???? Seguro que estas fabulosa! Mas de lo que quieres ver. Lo bonito y lo interesante no es ser como las personas que describes, esas con el mejor perfil de instagram. En realidad lo bonito es estar a gusto con una misma, fijo que eso ya lo sabías.

    Lena Dunham es lo mejor que hay, es todo un ejemplo a seguir. Una de las muchas cosas que me motivan de ella es su confianza, joder, quien se viste con una mini falda con sus curvas… y su papel en GIRLS, ¡sin tapujos!
    HIP HIP HURRA!

    un abrazo muy muffiano!

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