De perfumes y recuerdos

DUNECAMPAIGN

Llevaba Dune, de Christian Dior (por aquel entonces la marca todavía incluía el nombre propio delante del apellido del diseñador), cuando cacé a mi novio montándoselo con otra en una discoteca. Ha pasado más de una década, pero recuerdo como si fuera ayer.

Mi subconsciente asoció el mal trago del inminente crecimiento de mi cornamenta -imagínense la situación: pantalla plana, Dolby Surround, entre el público tus mejores amigos- a un aroma en concreto: el de Dune. Tomé dos decisiones. La primera fue muy obvia: no volver a hablarle a aquel bandido. La segunda, más particular: jamás volvería a engancharme a un solo perfume, por mucho que me fascinase, porque no quería abandonarlo a causa de algún otro disgusto tangencial.

A día de hoy, mi neceser -siempre cargado de aromas potentes, que desconocen la palabra timidez- se adapta a mi humor. Hay cuatro o cinco perfumes que siempre están ahí (el edt de Paloma Picasso, Flowerbomb de Viktor&Rolf, Alien de Thierry Mugler, Jour de Hermès y Nuit de cellophane de Serge Lutens) y el resto va variando según el humor, la novedad, las circunstancias…

Comprenderán que (desde mi caos aromático) siempre haya admirado el tesón de la gente que permanece fiel a un aroma durante años y años. De quienes, como en el amor, ni siquiera piensan en explorar las otras baldas de la perfumería porque han encontrado a su media naranja. Si aquel chico hubiera sido así, quizá mi historia hubiera transcurrido de manera diferente.

Y usted, ¿es de los que ha encontrado el amor de su vida o sigue dando vueltas en la perfumería?

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5 comentarios en “De perfumes y recuerdos

  1. Me encantaría ser fiel a un perfume y que la gente pudiese asociar un olor a mi persona, como yo lo hago con otras. Pero me es imposible. Gracias a que por circunstancias personales, puedo adquirir ciertas marcas a casi precio de coste, voy probando el que me apetece. Ahora soy Aura de Loewe.

    Me encanta tu elección de perfumes (alguno ha pasado por mi cuello también). Son únicos.

  2. ¡Menudo recuerdo con el Dune! Tienes razón, creo que la relación con los perfumes es así de amor, odio y búsqueda de la estabilidad.
    Pero creo que ahora no existe la monogamia… en los perfumes. Antes era posible ser recordada por un sola fragancia. Mención honrosa para el empalagoso Oscar de la Renta que usaba mi abuela y que dejaba perfumado hasta al perro faldero.
    Ahora es imposible, la industria es como el típico novio que te dice que todo va bien y que de un día para otro se hace humo. Aún pienso que en alguna vitrina voy a encontrar el Scada Tropical Punch Original noventero.
    No todo es culpa del capitalismo, también uno va evolucionando. Usar el Lou Lou que usaba a los 15 es imposible. Como dice la canción…. Esa, Esa no soy yo.
    Pero soy una eterna enamorada de los perfumes y sigo buscando el amor de mi vida. El día de mi matrimonio usé Miss Dior eau Fraiche. Al llegar al altar mi novio me dijo que me veía hermosa y que olía muy rico. Lo suficiente para darle el sí… a él y al perfume.

  3. ¿Un perfume? Es como si me dijeras que solo puedo comer un plato, por muy bueno que esté. Aunque sí repito flores. El jazmín. He pasado por el Musk jazmín de Astor, Esencia de Jazmín de The body shop, Diorisimo, y ahora Olene (Diptyque). Aunque tengo un par de aromas que no soporto porque me recuerdan a una mala época de mi vida: rosas empolvadas y bambú.

  4. Vaya! Pues yo si que soy fiel a mi perfume, uso Chance de Channel desde antes de acabar la universidad. Y es que me gusta que se asocie el perfume a la persona, cuando pruebo otros perfumes me siento como si fuera “apestando” por que me huelo mucho y me molesta. Me dan incluso dolor de cabeza!

  5. Hola! Adoro los perfumes y siento debilidad por conocer sus historias y en qué se inspiran. Personalmente no me sientan bien ni los florales ni los cítricos. Me decanto por los amaderados, avainillados…que parecen arroparme. He usado muchísimos y solo ahora que hace algún tiempo que he soplado 30 velas he encontrado a mi media naranja…De momento 😉 Un saludo!

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